29/6/13

Dulze tentación

He tenido la suerte de crecer en una familia de lo más cocinillas, en mi casa, todo lo que pasaba por la mesa era casero, desde el pan del desayuno, la mermelada, pasando por la pasta ... hasta el yogur.
Y cómo no, lo mejor de lo mejor era y sigue siendo el dulce.
Uno de los recuerdos más bonitos que tengo es ver a mi abuela en aquella pequeña cocina de baldositas blancas dando vueltas y más vueltas a la masa de las rosquillas de anís, ¡y a mano!, sólo de pensarlo me entra una tendinitis (bendita kitchen aid).
Pero por desgracia, cuando la abuela faltó, las rosquillas dejaron de hacerse, es como si nadie se atreviera con ellas y eso que he visto a mi madre, tíos y primos amasar encima de la mesa y freír cientos de rosquillas. Pero, como dice Adrián: "mamá, pasa nada" y es que con los años entra en tu vida esa mujer llamada suegra que hace las rosquillas de tu abuela y lo hace valga la redundancia "al estilo suegra", es decir, por kilos, no vaya a ser que te quedes con hambre.
Y después de este recuerdo rosquillero, es evidente que la entrada de hoy está dedicada al dulze, sí con z, y ahora lo entenderéis.
Desde que fuí mamá por segunda vez una especie de furor repostero se apoderó de mí y sólo me faltó añadir a esa obsesión compulsiva por hacer todo tipo de cupcakes, muffins y bizcochos, descubrir una tienda de la que no puedo pasar menos de quince minutos cada vez que entro aunque me haya propuesto firmemente hacer una vista rápida.
Endulze (Paulino Caballero 1, Pamplona)

No se si sólo me pasará a mí, pero veo ese cupcake tan solitario, tan rosa y tan mono en el cartelito y automáticamente sufro una necesidad irrefrenable de cruzar la puerta y empezar a comprar sin parar, porque seguro que han traído un montón de cosas nuevas que no tengo y que porsupuesto necesito (o eso es lo que me digo a mí misma).
Así que eso es lo que hago, entro, miro y empiezo a comprar ( y me sigo repitiendo, porque lo necesito) y cuando me quiero dar cuenta, a la pobre Jessica le he invadido el mostrador con cápsulas para madalenas, accesorios para la kitchen aid, emulsiones, aromas naturales y concentrados (por si hago corto con el natural), sprinkles, cortadores, boquillas y colorantes para ponerme a teñir fondant como si no hubiera un mañana.




Y si sólo fueran ingredientes y utensilios la cosa iría más o menos para unos veinte minutos, quizás menos, pero el "problema" es que tienen de todo, y cuando digo de todo, quiero decir DE TODO.
Empiezo a mirar por las paredes, estanterías, la escalera, cada recoveco y no puedo evitar llevarme las manos a la cabeza, ¿pero cómo puede dar tanto de sí una tienda tan pequeña?, y sigo comprando claro. Me pierden los delantales, las latas de galleta estilo vintage, los miles de cortadores con formas que jamás había visto, y por si fuera poco ¡tienen Mr. Wonderful! ¡Me encaaaaaaaaaaanta Mr.Wonderful!




A estas alturas ya he añadido a la compra anterior, una taza para desayunar por si se rompe la que tengo, unas latas por si hago galletas y un expositor de cupcakes por si vienen mis amigas a merendar, sí, lo reconozco, soy de las de "por si acaso".
Así que "por si acaso un día me quedo sin recetas y sin inspiración", no pasa nada, me compro un para de libros y solucionado. ¡Y qué maravilla de libros! Sólo por las fotos tan bonitas merece la pena tenerlos y guardarlos como si fueran joyas. Son los libros de repostería más increíbles que podáis imaginar, Peggy Porschen, recetas de la pastelería Humingbird...es imposible no empezar a cocinar como una loca después de ojear un par de páginas.





Y la cosa no podía terminar aquí claro, porque cuando crees que ya tienes toda tu compra y te diriges a caja, empiezas a entrenerte con miles de detallitos que te tienen la mar de entretenida mientras te empaquetan todo, o vuelves a dar un vistazo rápido por las estanterías porque seguro que algo se te ha pasado por alto, como me pasó a mí con la emulsión de frambuesa de Lorann (os puedo asegurar que no he probado una cosa más buena en toda mi vida).

Emulsión de Lorann


Preciosos whasi tapes

Latas de galletas y expositores para tartas y cupcakes


Memorias para guardar vuestras recetas en forma de macaron y pastelito ¿a que dan ganas de comérselos? Y para los más tradicionales, la libreta de recetas de Mr Wonderful.


Bueno, ya está todo, me voy a casa con dos bolsas llenas y la cesta de la silla de los niños a reventar (y eso que es gemelar), así que una vez más esos cinco minutos de vistazo rápido se han convertido en  más de media hora, pero no importa, nos lo hemos pasado muy bien, y como dije al principio, "es que lo necesitaba todo".
Por cierto, si os dáis una vuelta por la tienda y véis algún hueco vacío, sabed que las cositas que faltan probablemente estarán en mi cocina. ;)



Adrián eligiendo receta de pastelería Humingbird con el libro del revés!

Taza de Mr.Wonderful



 ¡Que paséis una dulze semana!




24/6/13

Una mañana gris + DIY

Qué alegría ver el sol después de tantos días con la lluvia a cuestas, levantar la persiana y ver las casitas del casco viejo bajo un inmenso cielo azul, no tiene precio.



Pero a pesar de todo, he decidido tener mi propia mañana gris, me explico, hemos preparado la cuna de Daniel, y digo hemos porque Adrián no podía perderse semejante acontecimiento y lo describo así porque se lo ha tomado muy muy en serio. De entre todas las cosas que hemos ido comprando con el tiempo, tenía muy claro las que más le gustaban, así que casi casi podría decir que he sido una mandada. Y después de ver lo bien que ha quedado, me declaro una fan incondicional del gris.





El gatito que lleva Daniel en la mano, lo compramos en Ruhna, en cuanto Adrián se fijó en él nada más atravesar la puerta tuvo muy claro que se venía con nosotros para casa y la verdad es que su hermano no se separa de él.
Para los que no conozcan la tienda entenderéis por qué me gusta tanto si pincháis el enlace, y a los que ya la conozcáis no hace falta que os diga nada porque seguramente os pasará lo mismo que a mí, una vez que entras ya no quieres salir.


Después de ver esta imagen comprendéis por qué tanto interés en decorar la cuna de su hermano ¿verdad? porque poco a poco pretende apoderarase de ella, ese era su plan desde el principio ;)

Y aprovechando el entusiasmo y la inspiración mañanera, le hemos hecho un regalito a Daniel y a la vez una de las cosas que más me gustan como me imagino que le pasará a la mayoría de las mamás, una manualidad con los niños. Un adorno-portafotos para la cuna.





Como véis, es super sencillo de hacer, sólo necesitáis:

- un trozo de cuerda o cinta ( yo he utilizado un trocito de cordel rústico tipo liza)
- pompones u otro adorno que os guste tipo flores de tela, papel de seda...
- pinzas de madera (si colgáis unas polaroid queda precioso además de darle ese toque vintage)
- whasi tape para hacer los banderines y forrar las pinzas (una idea que me dieron las chicas de Ruhna) y para pegar el adorno a la pared una vez terminado




¡Espero que os haya gustado y os animéis a hacerlo!
Hasta el siguiente post.











22/6/13

No olvides el paraguas

No olvides el paraguas, no olvides el paraguas,  ésta es la frase que últimamente se repite en mi cabeza cada vez que salgo de casa. Si me paro a pensar, no sé cuánto tiempo llevo escuchándola, son ya muchos días, semanas e incluso meses sin dejar de ver la lluvia, pero eso no nos ha impedido disfrutar de cada momento  junto a Adrián y su hermanito Daniel de cuatro meses.
Bajo un paraguas nos han ocurrido un montón de cosas, hemos descubierto lugares bonitos, conocido a personas increíbles, hemos reído, hemos jugado... ya que bajo nuestro enorme paraguas hemos dado largos paseos, ¡y los que nos quedan!


Así que este blog no podía llamarse de otra forma y por eso y para celebrarlo ¡me he comprado un paraguas! Qué bonito me ha parecido nada más verlo a la entrada de la tienda, lo cierto es que yo creo que me estaba esperando, ha sido una señal en toda regla, sobre todo teniendo en cuenta el día tan soleado que hemos tenido hoy.
Es de Melle Heloïse para La Marelle, una preciosa firma francesa que tiene cosas tan tan tan bonitas, sí, de esas que al verlas te las comprarías todas ¿o sólo me pasa a mí?
Si queréis verlas in situ podéis hacerlo en Ruhna (calle comedias nº 19 de Pamplona).
Ahora sólo espero tardar unos días en estrenarlo y poder disfrutar un poquito del verano que parece que se resiste a llegar.

Me despido con la frase de mi hijo Adrián al verlo:

  Ummmmmm....fresas!!!

      (Felíz Verano)