20/1/14

Decoración vintage para niños

Todo comenzó hace un mes aproximadamente cuando preparé una entrada sobre dormitorios infantiles para el bebé de unos amigos.
Empecé a buscar en páginas, blogs de decoración de todas partes del mundo, pinterest, etsy, tiendas online...y cuando me quise dar cuenta, me vi atrapada por cunas y moisés de bambú, camas extensibles recuperadas, colchas de crochet, preciosos papeles pintados y un sin fín de objetos que recuerdo haber visto en mi casa, la de mis primos mayores e incluso la de mis abuelos. Lo confieso, el estilo retro para la decoración infantil me tiene enamorada. 
Me da igual que se asome tímidamente en un par de detalles, o que predomine en toda la habitación, me encanta de ambas formas. No me puedo resistir a esas bonitas camas de madera que crecen a la vez que los niños, los precisos recortables de muñecas adornando las paredes, las cómodas decapadas en colores pastel con sus coloridos tiradores o esos pupitres reciclados de vieja escuela, me gustan a más no poder.
Las camas extensibles además de resultarme encantadoras con esos preciosos papeles de fondo, son una solución de lo más práctica. La de las imágenes uno, dos y tres, un clásico del diseño nórdico de los 60, puede utilizarse como cuna  y convertirla en cama a medida que crecen al menos hasta los seis o siete años.
 Imágenes 1-2-3-4.
Otra idea genial es reciclar esos muebles que seguro habéis visto cientos de veces en algún mercadillo por dos duros o sin ir más lejos, en el trastero de vuestros padres, el desván de la casa del pueblo cogiendo polvo o incluso junto algún contenedor, sí, ya lo confesé una vez y lo vuelvo a repetir, no es la primera vez que me subo algún mueble a casa, pero es que la gente no sabe lo que tira.
Pues eso, que si podéis haceros con uno ya sabéis, coged lija y brocha, o qué digo lija, un bote de chalk paint y eso que os ahorráis en lijados y decapados. No me digáis que no es preciosa la de la tercera imagen en ese color verde agua y blanca. 
Para los más atrevidos que busquen un aspecto puramente vintage se puede dar uso al mueble en su aspecto original, como veis en la última imagen del collage sacada del blog de Emilie, que os recomiendo a todos, hoy por hoy uno de mis favoritos.
 imágenes 1-2-3-4
¿Y esos preciosos pupitres que parecen sacados de una vieja escuela de pueblo? En cuanto los vi ya tenía claro que dentro de un tiempo cuando quitemos la cuna de Daniel me encantaría poner uno para los niños.
El de la última imagen sería perfecto para los dos, pero me encantan también los de formica con el sobre verde y las patas de metal que me recuerdan muchísimo a los primeros que tuvimos en el colegio.
imágenes 1-2-3-4
Ya veis que las opciones son infinitas, podemos dar a la habitación de nuestros peques una pequeñita pincelada de ese espíritu vintage con algún juguete de cuando éramos pequeños o algún mueble de esos que han acompañado a la familia durante generaciones, y para los más arriesgados, lanzarnos a la búsqueda de objetos recuperados y convertir la habitación de los más pequeños en una auténtica postal de los 60-70, pero ya sabéis, lo mucho cansa, yo personalmente prefiero el eclecticismo y sin estridencias, pero el gusto de cada uno es personal y único, a Dios gracias.
Como siempre me despido dejando alguna idea para los que estén interesados en este tema que espero os sean útiles, así que a darle caña a la decoración y sobre todo, ¡a pasarlo bien mientras estemos manos a la obra! que es lo importante, y si os pueden ayudar los niños, mejor que mejor.
¡Feliz lunes a todos!

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