4/4/14

Nos vamos de picnic

Ayyyyy...qué primaveral estoy y qué manera de llover días atrás. Después del post de las caravanas hoy os traigo uno un poco más al alcance de todos, a ver si este fin de semana podemos ponerlo en práctica que parece que el agua nos va a dar una pequeña tregua.
¿A quién no le ha apetecido nunca organizar un picnic? Pero de los de verdad, con cesta de mimbre de las de toda la vida, mantel de cuadros rojo y blanco y unos buenos "emparedados", jajajajaja, que aunque no dejen de ser unos simples bocatas, apetecen más con ese nombre.
Pues para los que estéis animados aquí os dejo unas cuántas ideas y las cuatro reglas básicas del manual del picnic, bueno, en realidad me las acabo de inventar pero seguro que funcionan.
Y si es de las de toda la vida mejor, porque un picnic sin cesta es como un jardín sin flores o ¿no me digáis que no quedan preciosas tan arregladitas? Con sus caudros vichy, sus paños de algodón asomando, su botellita de vino y esos tarros herméticos llenos de postres buenísimos. 
 La idea de la caja de madera también me encanta, como siempre digo, práctico y sostenible a poder ser.
Otra de las cosas que no pueden faltar en nuestro picnic es  la manta, y lo dicho, si es de cuadros mejor, que se note que no somos unos domingueros aficionados, sino que hay estilo, domingueros pero con cátedra, porque todo el mundo sabe que cuando eres un maestro del picnic tienes tu propia manta de cuadros, y de las grandes. 

Qué importante es elegir con lupa dónde plantar nuestra manta para el almuerzo, y no sólo por la belleza del lugar en sí, sino por otros factores que al principio no hemos tenido en cuenta, ayyyyy.... ese vinito del almuerzo que puede ser traicionero ¿y si nos tenemos que echar una siesta de esas tan buenas de domingo por la tarde? pues habrá que buscar un lugar con un buen árbol o lo que es lo mismo, una buena sombra; ¿y si nos lo estamos pasando tan bien que acabamos preparando  una cena improvisada? pues habrá que buscar un sitio en el que poder ver la puesta de sol más impresionante del mundo mundial.

Qué bonito me ha parecido este pequeño picnic urbano con vistas al skyline, ya me estoy viendo yo con mi cesta paseando por las calles de una gran ciudad y montando mi almuerzo toda mona  improvisando una mesa en un bloque de cemento.
Así que ya sabéis, a partir de ahora pensadlo dos veces antes de pronunciar las palabras, "aquí mismo" que seguro que más de una vez habéis caído en ellas a la hora de plantar las posaderas en el suelo.
Y ésto me lo guardo yo para el final, que todo el mundo se acuerde que el picnic no es lo mismo que ir un domingo al campo con toda la artillería, el picnic de verdad es una manta con una cesta y poquito más. "Acordarse todo el mundo" (he dicho) de que no hay mesas, ni sillas y las distancias son cortas, pero cortas de verdad, así que solteros del mundo, espíritus libres y naranjas a medias, pensad bien con quien os vais de picnic, que puede haber gato encerrado, o silencios incómodos, jajajajaj....o no.
Y si no, ya sabéis, la compañía que nunca nunca falla es la de los amigos, seguro que ahí, silencios pocos.
fuente
¡Buen picnic y felíz fin de semana!



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